14.10.09

'

crujir como lluvia o como estar mirando detrás de la ventana cómo caen las horas insondables una tras otra sin remedio alguno y entonces volver a llevar un traje demasiado grande entre colores apagados y polillas, con la luz tenue de la tarde hirviendo al final del patio. los recuerdos sin lavadoras, la cocina a fuego lento y las plantas afuera tan vivas, el viento frío en la cara revive l@s niñ@s que guardamos dentro, la calle se enciende como un fósforo y huele a flores blancas, las mujeres son crines salvajes y los hombres humo, el mundo está firme en sus dudas, se oye una carcajada que lo rompe todo a la mitad y sin embargo sé que hay un lugar para sentirse a salvo

5 comentarios:

Ema dijo...

"... el mundo esta firme en sus dudas..."

Demas esta decir, cuando vos decis...

J.Carlos dijo...

Quizás ese sitio sean nuestros recuerdos, ese calor del hogar, donde todo era más facíl, donde no hacía falta pensar para vivir.
Quizás lo conserves; y puedas acudir a refugiarte siempre que lo necesites.
Tus palabras son también un buen refugio; cálidas y sinceras.
Saludos cordiales

Entrelíneas Librebar dijo...

un lugar donde sentirse a salvo,

¿pueden ser personas? tú serías eso, nena

Gloria dijo...

ese lugar también eres tú

(vale, acabo de leer a "entrelíneas" y veo que puso lo mismo, vamos, que más claro el agua)

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

en ese lugar nos encontraremos