4.3.10

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si pudiera salir de este mar
y los niños girasen
sin nombre ni sombras
en algún momento entre mis manos
de arena cálida y aquellos ojos sin sentido,
dejaría quizá de recordar el vacío,
aprendimos que el frío habita las palabras sencillas
por eso nos sorprende,
hay que saber tantos lenguajes para llegar a comprender
que nada es lo que parece
y por eso es hermoso
perfectísimas perlas forman este miedo ,
tenía que haberlo previsto:
cuando estalle la ecuación
nos sentiremos perdidos, olvidaremos
que la piel es una casualidad
los pensamientos redacciones de colegio
de las que no llegamos a estar satisfechos,
si pudiera
dejaría de llorar
cuando veo un caballo corriendo libre dentro del viento
contaría los síes que vendí a un precio ridículo,
y las pocas islas en las que merece la pena perderse,
después de deshacernos de la antigua armadura
seríamos un rato libres
y compraríamos otra, más ajustada al tiempo
para poder quitárnosla
más adelante

2 comentarios:

Marta Noviembre dijo...

"contaría los síes que vendí a un precio ridículo"... la ostia. no sé qué es exactamente lo que pasará, pero pasará. con el tiempo, todo pasa. besos

Dani dijo...

Pequenyita.
Me cago en todo.
Este poema es genial!!!!!!!!!!!

Y tú una de esas islas.

Lo he flipado peque. Qué hermoso.