30.1.09

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un día el espejo me devolvió un obstáculo y tuve que aprender a saltarme a mí misma. me han dicho tantas veces lo que tengo que ser como veces lo he desoído. no voy a dejar que las raíces me atrofien las alas pero tampoco que las alas me atrofien las raíces. la niña que tengo dentro es un tesoro, y sé que han puesto precio a su cabeza, pero no me importa. empecé a hablar con la gente que aún no conocía y salió un yo que era parte de ell@s. soy totalmente incapaz de dejar de creer de esta manera. el miedo es un vecino que toca el violín cuando menos te lo esperas. pero yo ya sé bailar con esa música.



por eso no hay que dejar de luchar
/pal xe/

8 comentarios:

Mul dijo...

"no voy a dejar que las raíces me atrofien las alas pero tampoco que las alas me atrofien las raíces" Me apunto a esto!!

Muaaaaa

Marta Noviembre dijo...

me cago en el violín del vecino si es que eso te estremece

déjame un huequito al lado de la cama, que yo siempre estoy ahí, contigo

parte de mí eres, yo de tí, nunca nunca separadas ya aunque el metro nos separe

menos mal que tú en mi vida, pekeña saltamontas, y qué bien lo cuentas, jodía

Esther dijo...

busca una cáscara de nuez :-)

kaos dijo...

yo, cada vez que me salto, me hago un corte, ...

:-)

Anónimo dijo...

gracias.muchas gracias

m

Abel dijo...

no voy a dejar que las raíces me atrofien las alas pero tampoco que las alas me atrofien las raíces

Siempre tienes esa frase que me cala.

Saludos axabriegos

EL BUSCADOR DE ... dijo...

Saber donde está el miedo es ya vencerlo.
Un abrazo.

MayFloR dijo...

estoy en tu ordenador!!
jijijijijiji




te quiero pequechuflii